El mediador laboral es el profesional encargado de diseñar, programar, desarrollar y evaluar las acciones necesarias destinadas a la inserción laboral, teniendo en cuenta las características del trabajador y de la empresa donde va a trabajar, y aplicando las estrategias y técnicas más adecuadas para el desarrollo de su autonomía, consecución y mantenimiento del puesto de trabajo. Este profesional actuará en coordinación con un equipo interdisciplinar de la Fundación. Sus funciones son:

  1. Detectar cuál es el puesto más adecuado dentro de la empresa para el trabajador con discapacidad intelectual.
  2. Realizar un análisis del puesto para diseñar, junto con la empresa, las funciones y tareas más idóneas al perfil del trabajador.
  3. Hacer un plan de apoyos (personales, materiales, funcionales) personalizado:
    1. Detectando los apoyos naturales del contexto.
    2. Buscando y proporcionando otros apoyos y adaptaciones necesarias.
  4. Entrenar y formar al trabajador en el puesto de trabajo y hacer un seguimiento periódico sobre su inserción laboral y su desarrollo en la empresa.
  5. Coordinarse con las personas significativas en la empresa (apoyos y supervisores).
  6. Informar y coordinarse con la familia sobre la evolución y desarrollo laboral de su hijo.
  7. Participar en el Plan de desarrollo anual de la empresa con el trabajador con discapacidad intelectual, en el planteamiento de objetivos, plan de desarrollo y evaluación de los mismos.
  8. Atender a demandas puntuales presentadas por parte de la empresa y del trabajador con discapacidad intelectual: cambio en las tareas o en aspectos organizacionales, solución de conflictos, gestiones de empresa, orientaciones, etc.
  9. Detectar cualquier situación que pueda alterar la dinámica del trabajador, adelantarse a este tipo de situaciones y buscar soluciones cuando sucedan.
  10. Realizar un seguimiento permanente durante toda la vida laboral del trabajador.