El Programa para la Autonomía Social tiene como objetivo principal, dotar de habilidades y destrezas a personas con discapacidad intelectual para que puedan desenvolverse en la vida de la forma más autónoma posible, pensando siempre en sus capacidades y no en sus limitaciones.

De esta forma, si consideramos que una persona con discapacidad intelectual tiene el derecho a recibir una educación de calidad para integrarse en la sociedad y la oportunidad de que esa formación se revierta en un puesto de trabajo remunerado acorde a sus características personales, debemos también plantearnos acceder con el mismo planteamiento al uso y disfrute de su tiempo personal, periodo que va a abarcar todos los días de su vida.

Las personas con discapacidad intelectual tienen derecho, por tanto, a aprender a decidir, de forma responsable junto a sus padres, tutores o personas con las que comparte su vida, sobre lo que quieren hacer en su tiempo personal y con qué personas desean pasarlo.

  • Tiene el Derecho: a participar en todas las actividades comunitarias que ofrece la sociedad de la que es parte y ciudadano, a través de los apoyos de mediación que sean necesarios.
  • Generar programas de aprendizaje que incluyan la planificación, ejecución  y evaluación de la autonomía en el tiempo personal y social.