Desde el 11 de marzo, la Fundación Prodis se encuentra en cuarentena a causa de la pandemia por
COVID-19 que está afectando, de forma muy intensa, a la Comunidad de Madrid. Durante todo este
periodo, la prioridad ha sido la de siempre, apoyar a los jóvenes de la Fundación y a sus familias.
 
Consciente de que esta situación no es fácil para ninguno, que todo el mundo tiene a alguna
persona cercana afectada por este virus, en este momento, Prodis quiere trasladar un mensaje de
cariño y ánimo incondicional a todas las personas que prestan su apoyo incondicional a la
Fundación.
 
Gracias al esfuerzo de los profesionales de la organización, la práctica totalidad de los programas y
servicios, con algunas excepciones por cuestiones de infraestructura, siguen operativos a través de
plataformas online. Cada uno de los programas formativos está siguiendo su curso sin incidencias,
lo que permite a los alumnos mantenerse al día con sus estudios y, sobre todo, tener esa rutina que
tan necesaria es para seguir adelante en estos momentos en los que tanto la libre circulación como
las relaciones sociales están muy limitadas. También los mediadores del servicio de Inclusión laboral
se conectan a diario con sus mediados, apoyándoles y trabajando con ellos como lo hacen en
circunstancias normales. Asimismo, todos los grupos del servicio de Gestión de Tiempo Libre
continúan con sus reuniones, conectándose en tiempo real y realizando diversas actividades.
Además, los alumnos del SIO, que en un principio han mantenido un contacto a distancia diario con
sus tutores, pueden seguir también su formación presencial de manera telemática, a través de
Hangouts, lo que les permite interactuar con sus compañeros.
 
 
Finalmente, debido a las circunstancias excepcionales y tras el anuncio del Gobierno de prolongar
en principio el estado de alarma en principio hasta el 11 de abril, la Fundación se ha visto obligada a
realizar una reducción de jornada a los profesionales, pero todos siguen trabajando con el mismo
entusiasmo por y para los jóvenes y sus familias.
 
En Prodis, la actividad no se detiene, porque si bien las circunstancias han cambiado, la vida sigue
adelante y hay que adaptarse para continuar prestando el mejor servicio posible.