XII CONCIERTO EXTRAORDINARIO A BENEFICIO DE LA FUNDACIÓN PRODIS

Este año, la Fundación Prodis cumple 20 años e inaugura su programa de eventos
especiales con el XII Concierto Extraordinario, organizado por Ruggero Raimondi y
patrocinado por la Fundación Gmp, el próximo 12 de marzo a las 19.30, en la Sala
Sinfónica del Auditorio Nacional de Madrid. Al igual que en ocasiones anteriores, el
bajo-barítono estará acompañado por grandes artistas que también colaborarán de
manera desinteresada a beneficio de Prodis.
 
La recaudación que se obtenga con la venta de entradas se destinará al mantenimiento
de los distintos programas y servicios que la Fundación desarrolla: programa Avanzas,
programa Promentor, máster en Prestación de servicios empresariales, Servicio de
inclusión laboral (empleo con apoyo), Centro especial de empleo, Servicio integral
ocupacional (programas Ocupacional y Labora), formación permanente, servicio de
Comunicación y lenguaje, programa de Estimulación cognitiva (ECOG), curso de Auxiliar
de tienda Prodis-TEMPE, programa de Gestión del tiempo libre y servicio de Ocio.
 
Las entradas, a 50, 30 y 20 euros, se pueden adquirir en la Fundación Prodis, llamando
al teléfono 91 371 53 51 (de 9.00 a 18.00 h.), y en las taquillas del Auditorio Nacional.
 
Está habilitada una Fila 0 para quien no pueda asistir pero quiera colaborar, a través de
la cuenta: Caixabank ES79 2100 2099 6322 0009 6625.

El Goya visita Prodis

El pasado sábado 25 de enero se celebró la XXXIV edición de los Premios Goya, que cada año concede la Academia de Cine. En esta ocasión, el galardón al mejor sonido recayó en el impecable trabajo que hizo el equipo del estudio La Bocina en la película “La trinchera infinita”.

 

Unos días después, Francesco Lucarelli, que trabajó en este proyecto, quiso acercarse a Prodis para compartir su trofeo con los jóvenes con discapacidad intelectual que trabajan y se forman a diario en la Fundación, y explicarles en qué consiste la labor de sonido en las películas, que muchas veces se confunde con la música.

Los asistentes, algunos de ellos grandes amantes del cine, tuvieron la oportunidad de plantear sus dudas a Francesco y pudieron sostener en sus manos, por unos segundos, la figura del “cabezón”, como se conoce a la obra de Mariano Benlliure.